lunes, 12 de noviembre de 2012

Suspiro 70 Adiós mi amor...


Habíamos quedado rendidos pero los besos nunca faltaban, me cubría con su cuerpo mientra mis manos tomaban sus mejillas acercándolo a mí. Sonreíamos en la oscuridad de nuestra habitación aun así podía verlo, sabia que estaba ahí conmigo cuidándome siempre.
Me acurruque cerca de su cuello sintiendo su aroma. Él oculto su rostro cerca de mi cabello sintiendo el mío.

Tu: desearía que la noche fuese eterna…que duráramos toda la eternidad así como ahora. Ocultos del mundo entre nuestros cuerpos, preocupados solo por seguir amándonos…¿tu no?...
Bill: claro que sí…-beso mi hombro y me miro aun abrazándome  yo también desearía hacerte siempre mi mujer, tomarte entre mis brazos y nunca dejarte ir, comenzarte a vivir cada noche despacio muy despacio con pequeños susurros. Escuchar tu pequeña sonrisa juguetona –toco la punta de tu nariz con su dedo, sonreíste- y tu pequeña voz al amar…
Tu: Bill…-lo miraste inocente-haz que siempre dure, por favor. No me dejes ir nunca, no me alejes de tu lado te lo ruego. Cuídame que yo te cuidare…

Me había escondido de nuevo en su cuello, ahí estaba segura. Mientras que sus manos me tomaran cerca, nada podría lastimarme.

Bill: por supuesto que si mi pequeño ángel…por supuesto que sí

Deposito un suave beso en mi cabeza, se acomodo mas cerca de mí y así juntos envueltos en nuestro propio aroma, soñamos con nuestro pequeño pero inmenso mundo.



Capitulo 70


El mundo seguía su curso, las personas seguían sus vidas y el tiempo seguía marcando las horas y minutos. Había despertado desde hace un rato, pero no quería abrir mis ojos, no quería alejarlo de mí. No podía…

Aun podía escuchar su lento respirar, como se encontraba tan tranquilo perdido en las curvas de mis caderas con sus manos. Como respiraba mi aroma y asi se daba cuenta que aun seguí a su lado. Como deseaba tener esa paz que él tenía.

Con todo el dolor de mi alma abri mis ojos, me encontré con su hermoso torso el cual acaricie suavemente, deslice mis dedos dibujando un pequeño corazón. Me parecía divertido.
Luego se movió un poco, lo escuche respirar aun mas fuerte, tomando aire para darse fuerzas de despertar. Con una de sus manos tallo uno de sus ojos mientras que la otra aun me seguía tomando. Ya se que parecía una completa psicópata mirándolo en cada movimiento que hacia pero había algo dentro de mí que me decía sobre un mal presentimiento. Algo malo ocurriría y  yo lo presentía  fue entonces que me di cuenta que debía luchar y no darme por vencida, yo lo amaba y no me daría por vencida. Aprovecharía cada instante a su lado.

Bill: buenos días –sonrie adormilado-
Tu: buenos días –sonries- ¿Cómo amaneciste?
Bill: ¿ya amaneció? –Miro dudoso hacia la ventana detrás de mí- yo aun no veo que amanezca, es mas aun esta oscuro allá afuera –mentira-

Él fingía que el sol aun no salía, siendo que sus rayos entraban bailarines adentro de nuestra habitación.

Tu: no seas mentiroso –sonries- claro que ya amaneció
Bill: no es cierto, yo aun veo que es de noche así que podemos seguir pensando que el mundo no existe

Se acomoda de nuevo mirándote sonreír, te acomodaste sobre su torso mirándolo juguetona.

Tu: mm...pruebalo
Bill: ¿quieres ver que si es de noche?

Asientes con la cabeza

Bill: cierra los ojos

Los cierras. Él comenzó a tomar la colcha que cubria de tus caderas hacia abajo, la subió hasta que los cubrió a ambos por completo.

Bill: ábrelos

Miras la pequeña oscuridad que se había hecho entre ustedes dos, sonries por sus pequeñas ocurrencias.

Bill: ¿podemos seguir con nuestro plan de olvidar el mundo?
Tu: -ries- bueno

Entonces te acercas a besarlo, se giran y un poco de la sabana se baja dejando entrar la luz del dia pero Bill vuelve a acomodarla y de nuevo ambos bajo la oscuridad de las sabanas empiezan a seguirse amando. Nadie más que ustedes sabía lo que ambos vivían y sentian. Cualquiera lo podría saber al ver como las sabanas se movían por el frenesí de sus cuerpos debajo de ellas, pero este era un juego de solo para dos. Y solo dos podían suspirar, gemir y gritar sus nombres sin vergüenza al mundo. Eso era la gran alegría del amor mutuo, el entregarse por amor y no solo una simple acción.

Habían pasado dos grandiosos días donde habíamos tratado de arreglar el tiempo perdido por nuestra pelea. Me sentía cómoda de nuevo con Bill, ademas no había visto a Tom en esos días asi que esperaba que mis palabras lo hubieran hecho entrar en razón, esperaba que sí….

Había amanecido y nos habíamos bañado juntos, reíamos en el baño dándonos fugaces besos. Después de terminar de cambiarnos y desayunar acompañe a Bill a la entrada. Lo mire por unos segundos con una gran sonrisa sentimentalista en mi rostro.

Bill: ya me voy –no quería irse-
Tu: que te vaya bien, esposo mío – sonríes acomodándole la corbata-
Bill: ¿prometes que estarás aquí cuando vuelva esperando por mí? –sonrisita-
Tu: te lo prometo mi vida

Y le diste un beso de piquito

Bill: bueno con ese beso me convenciste
Tu: jajaja adiós

Le dijiste moviendo tu mano en forma de despedida, el abrió la puerta de su auto y te miro diciendo.

Bill: ¡te amo! –sonrie-

Sonries con tus manos entrelazadas sobre tu pecho mirándolo partir.

Tu: yo también y mucho…-susurraste melancólica-

Ese dia estuviste todo el rato en casa, no querías salir solo quería esperar por él hasta que llegara de nuevo a tu lado, sabias que solo asi estarías tranquila de ese mal presentimiento. Acomodaste la ropa de ambos en los armarios, su cama y algunas cosas de tu taller. Jugaste un momento con scoty y pasaste un tranquilizante momento con él en el gazebo mientras leías uno de tus tantos libros.
Scoty dormía en tu regazo tranquilo y bonito. Le acariciaste su cabezita suavemente.

Tu: me prometes que si yo no estoy cerca lo cuidaras por mí ¿si scoty? –lo miraste sonriendo- no se que sea lo que el destino nos depare pero se que en algún momento yo no voy a poder estar con él para protegerlo, por eso te lo encargo a ti ¿aceptas?

Te acercaste mirándolo como dormía tranquilo en tus piernas, después miraste hacia los hermosos arboles de los cuales sus copas se movían por el viento. Asi fue tu dia.

Un rato después entraste de nuevo y hablaste por teléfono hacia la casa de los Vanclan.

~~~ llamada~~~

-buenas tardes, casa de los Vanclan ¿Quién habla?
Tu: hola buenas tardes, habla (tu nombre) kaulitz ¿se encuentran lo señores?
-se encuentra la señora Vanclan ¿le paso su llamada?
Tu: por favor…

Espere por unos largos segundos, mire mi mano y temblaba.

Elena: (tu nombre) querida que bueno que me llamas
Tu: hola señora Elena sí es que tengo algo importante que  hablar con usted y su esposo
Elena: ¿con nosotros? –extrañada.
Tu: sí…es sobre Bill…-nerviosa-
Elena: ¿Qué sucede? ¿le paso algo? –asustada-
Tu: no, no es eso. Tranquila
Elena: uf! Me había asustado. ¿entonces?
Tu: es algo importante pero no puede ser por teléfono, solo quería llamarle para preguntarle si puedo ir a verla
Elena: por supuesto que sí hija ya sabes que eres bien recibida –feliz-
Tu: gracias –seria- bueno me tengo que ir pero pronto le llamare para decirle cuando voy y poder encontrarla
Elena: por supuesto, que te vaya bien
Tu: igualmente

~~~final llamada~~~

Después de eso mire la chimenea pensativa, deje el teléfono en su lugar y subi a nuestra habitación, termine de arreglar las últimas cosas y después tome algunos libros del despacho. Mire el reloj de la mesita de noche y ya era tarde, casi la hora de que Bill llegara. Lleve los libros y los acomode en su lugar, salí del lugar y subi de nuevo.

Tu: vaya estas escaleras me van hacer bajar mucho de peso –bofa-

Subiste de nuevo y buscaste algo de ropa, un vestido mejor dicho. Te encantaban y tenías una gra variedad. Cuando terminaste de bañarte te colocaste la ropa, acomodaste tu cabello. Prendiste la tv y estaba un programa interesante, te quedaste mirándolo hasta que terminara. Miraste de nuevo el reloj y marcaba las 8:30

Tu: que raro, Bill debió haber llegado desde hace rato

Te paraste de la cama extrañada porque ya se había tardado en llegar, apenas ibas en las escaleras cuando viste su auto y te sentiste completamente aliviada de verlo. Bajaste emocionada por recibirlo de nuevo.

Pero todo cambio cuando viste que cerró la puerta y se giro para mirarte.

Tu: Bill –extrañada- ¿Qué tienes? –preocupada-

Lo miraste y sus ojos estaban rojos, sus mejillas húmedas y no traía corbata, solo veías su camisa desabrochada por dos botones. Estabas que no entendías nada, te imaginabas que lo habían asaltado o pudo haber tenido un casi accidente con el auto, pero luego miraste que traía un sobre amarillo en su mano.

Tu: ¿Qué es eso? –confundida-

Pero él no respondió tan solo siguió mirándote serio y frio desde su lugar aunque a la vez con un toque de decepción.

Tu: Bill…dime algo ¿Qué pasa? Me estas asustando…-preocupada-
Bill: ¿es verdad? –triste-
Tu: ¿Qué? ¿Qué es verdad?
Bill: tu sabes, no te hagas la que no –hablo casi con un nudo en la garganta mientras sus ojos brillaban por las lagrimas-
Tu: no Bill, no se. Si no me explicas ¿Cómo quieres que lo sepa? –en pánico muy confundida-

Él te siguió mirando por largos minutos mientras que el silencio los envolvía solo a ustedes dos a pocos metros uno de otro.

Bill: ¿Por qué?... ¿por que (tu nombre)? –Sollozó- ¿Qué hice mal?
Tu: -angustiada- ¿Qué Bill? ¿Qué te pasa? Dime por favor, no entiendo

Trataste de acercarte pero el dio los mismos pasos hacia atrás de los que tu diste hacia enfrente.

Tu: ¿Bill? –confundida-
Bill: ¿Cuánto tiempo? –serio-
Tu: ¡¿Cuánto tiempo que?! –gritaste desesperada y muy pero muy confundida-
Bill: ¡¡¡¿CUÁNTO TIEMPO LLEVAS ENGAÑÁNDOME CON TU MALDITO AMANTE?!!!

Grito furioso, tanto que solo pudiste mirarlo sorprendida, sentías como todo se venia abajo y por fin la telaraña de mentiras había cedido y caído. Tu corazón latía aun más rápido de lo que podía y tu respiración escaseo.

Tu: ¿Quién….quien te dijo? –Tartamudeaste del miedo-
Bill: eso que importa…-herido-
Tu: ¡¿ quien fue?! –exigiste-
Bill: ¡¡QUE TE IMPORTA!! –Grito aun más fuerte y aun mas dolido-

Retrocediste ante la violenta actitud que estaba comenzando a tomar. Después de unos segundos de silencio por parte de ambos decidiste hablar.

Tu: Bill déjamedéjame explicarte las cosas no son lo que parecen yo…-te interrumpe-
Bill: ¿no son lo que parecen? – Sonrió irónico- en verdad me engañaste, en verdad que sí. –limpio una de sus mejillas- eres muy buena actriz, vaya hacerte pasar por la mujer dulce e inocente a la cual todos quería, la mujer que era buena con todo el mundo y que odiaba la injusticia. –Sonrie con maldad- eres muy buena. Te felicito “mi amor” lo conseguiste si querías burlarte de mí, fue muy buena venganza.
Tu: no…no…-nerviosa y triste-
Bill: sí claro que sí. ¿Qué querías (tu nombre) ¿eh? Dime ¿dinero? ¿Autos? ¿Matarme?
Tu: no, nada de eso. Te lo juro solo fue un error, tu no sabes toda la verdad

Lo miraste intentando rogar algo de esperanza para explicar.

Bill: es cierto, no se toda la verdad pero… ¿sabes que? No me interesa saberla –frio-
Tu: Bill…-rogaste-
Bill: ¡NO! ¡¡BILL NADA!! Me da asco de tan solo oírte decir mi nombre, no sabes cuanto me arrepiento de los besos que nos dimos…
Tu: no por favor, no me digas eso – querías llorar-
Bill: de todas  las veces que te dije que te amaba, de todas las ocasiones en que te hice mía cuando quizás después ibas y te revolcabas con quien sabe cuantos mas
Tu: por favor Bill –lagrimas comenzaron a caer- escúchame  por favor…te lo ruego…no es como piensas que es
Bill: ¡¡YA CÁLLATE (TU NOMBRE)!! ¡¡ CÁLLATE MALDITA HIPÓCRITA!!

En un ataque de ira se acerco a ti, levanto su mano intentando hacer algo de lo que unos segundos después se arrepentiría. Asi que se detuvo y solo apretó su mano. Cubriste con miedo tu rostro entre tus manos a sabiendas de que él estaba lleno de rencor e ira.

Baje mi rostro, ya todo estaba perdido. Él lo sabía y quizás podía adivinar quien se lo había dicho, me sentía horrible aun más de lo que ya me sentía antes cuando fue todo el embrollo. Quería correr a su lado abrazarlo y no soltarlo hasta que me dejara explicarle pero Bill estaba furioso, triste, indignado pero mas que todo dolido. Yo sabia que le había hecho una herida en su corazón aun mas grande que de las que ya tenia cuando lo conocí y si esto era lo que me merecía lo aceptaría pero no sin antes luchar una ultima vez mas.

Bill: ¿Por qué él? ¿Eh? ¿Por qué de todos los hombres en el mundo tuvo que ser él?

Me hablo decepcionado, yo solo mantenía mi mirada fija en el suelo.

Tu: no fue adrede…en verdad. Él y yo…
Bill: ÉL y tú se revolcaban a mis espaldas y se burlaban de mis sentimientos –te reclamo-
Tu: ¡No! –gritaste triste mirándolo-
Bill: ¡NO MIENTAS! Solo acéptalo (tu nombre) acéptalo maldita sea, no seas tan hipócrita como para decirme que no es cierto cuando hay fotos de ustedes –lagrimas caían de su rostro-
Tu: ¿Qué fotos? – Confundida-
Bill: ¡estas malditas fotos!

Saco de aquel sobre amarillo varias fotos mostrándotelas toda de una sola vez. Las miraste y en ellas aparecías tu con Tom abrazados aquella vez en la disquera  también los dos juntos en el café sonriendo, las de su beso en el parque mientras que Tom te tomaba de la cintura y tu descansabas en su  pecho, otras en el auto de él y unas cuantas mas donde aparecían juntos. Cuando fue a tu casa y cuando se besaron en su auto. Las miraste todas y cada una y te sorprendías de cómo habían llegado estas imagenes a sus manos. Te sorprendías de todos los errores que habías cometido todo por seguir a tus sentimientos confundidos. Las mirabas una y otra vez mientras la respiración de Bill era agitada y su llanto no paraba por mas que intentara ser frio y mantenerse en pie ante todo esto.

Bill: ¿Qué? ¿Ahora ya no tienes con que seguir mintiendo? ¡¿Eh?! –enojado-
Tu: no lo voy a negar –bajaste la cabeza- son verdaderas
Bill: ¡¡MALDITA SEAS!!

Aventó el paquete de fotos contra la pared rompiendo un florero cercano, el ruido te hizo encogerte entre tus brazos mirando hacia el piso con mucho miedo de lo que pudiera hacerte.

Bill: tú y ese maldito se merecen lo peor del mundo –furioso- ¡SE MERECEN LO PEOR! ¡¿ME OYES?! ¡LO PEOR!

Te grito mientras camino a tomarte de ambos brazos sarandeandote frente a él, mientras te gritaba. Cerraste tus ojos mientras tomabas un poco sus brazos para que no te lastimara muy fuerte en un intento de detenerlo.

Bill: ¡MALDITA! ESO ES LO QUE ERES! ¡¡MALDITA!! ¡TE DI MI CONFIANZA, MI AMOR Y MI VIDA!!

Te gritaba y tu no podías hacer más que asustarte y temer de su furia. Sabias que nada terminaría bien para ti.

Mi corazón latía muy rápido tanto que parecía que explotaría, mi cuerpo temblaba y mis ojos no podían parar de llorar, intentaba pensar, intentaba encontrar una solución pero no la había. Tenía mucho miedo, estaba aterrada del Bill que se me presentaba, estaba cegado por el rencor. Su cara estaba algo roja y no paraba de gritar con lagrimas en sus mejillas. No lo juzgaba porque comprendía como se sentía, yo también me odiaba demasiado en esos momentos.

Tu: ¡ PERDÓNAME! ¡ PERDÓNAME! POR FAVOR! ¡POR FAVOR!

Comencé a gritar suplicas, los dos gritábamos al mismo tiempo él decía cuanto me odiaba y yo pedía disculpas mientras seguíamos forcejeando. Nuestros gritos se oían por toda la casa, tanto que Irene, Samanta y el señor Esteban llegaron donde nosotros muy asustados. Intentaron hablar  pero no nos dimos cuenta de su presencia hasta que nos separamos después de haber gritado todo lo que podíamos.

Bill: te odio…
Tu: no, por favor no me digas eso, te lo ruego
Bill: ¡eso debiste haberlo pensado antes de traer a tu amante a nuestra vida! ¡a nuestra casa!
Tu: ¡es que no es asi! ¡Tom, no es mi amante! -gritaste-
Bill: ¡eres una hipócrita! Maldita perra mentirosa! -grito-

Entonces todo se convirtió en silencio, te quedaste sorprendida de sus palabras. De hecho todos hasta el mismo Bill, no sabia lo que el dolor y la rabia lo habían hecho decir.

Samanta: (tu nombre)…-susurro pero no la escuchaste tan solo seguiste viendo  a bill-
Tu: Bill…
Bill: ¡ya lo dije! Y no creas que me arrepiento –te miro con odio- es lo menos que te mereces. Te odio con mi alma y corazón. –sin arrepentimiento.

Me asustaba era alguien muy diferente al que conocía, aun al Bill enojon amargado que conocí cuando me case, este era mil veces peor. Sus ojos asustaban, estaban llenos de mucha rabia y sus brazos tenían remarcadas sus venas de cómo la furia lo estaba matando por dentro.

Se dio media vuelta y yo camine por sobre las fotos en el suelo hacia él antes de que saliera.

Tu: ¡ Bill espera!

Corrí pero el se dio vuelta y quedamos frente a frente, aquí era todo mucho peor ya que la pesadez de su odio aterraba. Quería matarme lo presentía  Me tomo de los brazos y apretó lo mas que pudo mi piel, hasta tal punto en que una voz de dolor salió de mi boca porque en verdad me dolía lo que me estaba haciendo. Me hizo caminar en reversa sin quitarme la mirada. Esteban y la señora Irene querían separarnos pero sabían que aun no era el momento.

Bill: quiero que te alejes de mi, que te largues de mi casa y de mi vida ¿entendiste? -frio y con mucho odio- lárgate maldita mujigata no quiero ver tu horrible rostro mas en vida, vete a la alcantarilla de donde te saque.

Cada palabra era un corte más profundo, una lágrima más y un pedazo de mi alma destruido. Era mucho el dolor tanto físico  como sentimental. Apretaba sus manos no midiendo la fuerza que ponía en mis brazos, sentía que cortaba su circulación y resentía como si me fuese a romper los huesos.

Tu: por favor…escucha…por favor
Bill: ¡NO! –grito y apretó mas fuerte, tanto que gritaste del dolor retorciéndote un poco-
Tu: ¡me duele! Auch! Bill! –Gritaste llorando aun más fuerte-

En ese instante la señora Irene y el señor Esteban intentaron separarlos pero no podían, tanto era el odio de Bill hacia ti que había perdido el auto-control

Esteban: suelte a la señora, señor Bill. La esta lastimando –desesperado- ¡por favor! Le romperá los brazos!!
Bill: déjala es lo menos que se merece – mirándote gritar de dolor
Tu: ¡Bill! ¡me duele! Auch! Por favor detente! Detente! ¡Auch! ¡¡aaaa!!
Irene: suéltela señor, déjela –lloraba por ti-

Intentaron separarlos pero no podían, los brazos de Bill que un dia te protegieron de todos y todo. Hoy te lastimaban con la misma fuerza que utilizaron para protegerte y quizás lo merecías pero el dolor era muy fuerte, demasiado para ti.

Tu: Bill…por favor…detente, me haces daño

Rogaste con tu delicada voz que pendía de un hilo, por un segundo Bill te miro a los ojos y reacciono ante lo que hacia, te solto lentamente. Mientras te miraba horrorizado en lo que habías logrado convertirlo. Lo habías convertido en algo muy diferente a lo que él solía ser.

Bill: vete…-susurro-

El señor Esteban  e Irene se separaron un poco mientras que veían que Bill te había soltado dejando unas horribles marcas en tus brazos mientras tu seguías llorando y el solo te miraba con lastima y odio. Dio media vuelta y camino desecho, pero lo seguiste de nuevo. No te rendirías.

Tu: ¡Bill, espera!

Le tomaste del brazo pero en el momento en que él volteo, solo una luz blanca se presento ante ti. Samanta cubrió su boca sorprendida, la señora Irene grito y el señor esteban corrió hacia ti que yacías tirada en el piso cubriendo con una mano tu rostro, mientras que parecía que la órbita de tus ojos se salía de ellos debido al dolor y a la sorpresa de haber recibido una gran cachetada por parte de él. Tan fuerte que te había tirado al piso. Bill ni se molesto en preocuparse, tan solo te miro con asco desde su lugar.

Bill: me das asco, no me vuelvas  a tocar. Tus servicios ya no son necesarios aquí. Maldita, mil y un veces maldita. Quiero que te largues si no quieres que yo mismo tire todas tus cosas y te saque a patadas de aquí. Esto no es un prostíbulo…-le dolería decirlo pero lo dijo-  para putas como tú.

Y sin mas ni mas camino hacia su despacho donde azoto la puerta y se encerró  Con el dolor de tu cuerpo te levantaste corriendo a abrir la puerta, pero él le había puesto seguro. La golpeaste muy fuerte gritando.

Tu: ¡BILL! ABRE! ABRE! ABRE LA PUERTA! POR FAVOR!! TENEMOS QUE HABLAR! ¡BILL!!

Irene, samanta y el señor Esteban te siguieron mirándote golpear la puerta inundada en tu propio llanto.

Tu: por favor…Bill, mi amor por favor, ábreme…por favor…perdóname, perdóname…te amo…

Lloraste todo lo que pudiste rogando por verlo de nuevo.

Todo fue mi culpa mi maldita culpa, hoy había perdido años de felicidad y matrimonio, mi cabeza palpitaba y dolia horrible, pero no mas que mi corazón el cual estaba hecho añicos. Mis brazos estaban tomando un color morado y mi mejilla se hincho un poco, pero eso no importaba muy dentro de mí sabia que me lo merecía. Me merecía eso y mas pero solo pedía a cambio verlo de nuevo y que me escuchara. Solo eso.

Bill se encontraba del otro lado de la puerta escuchándote, estaba furioso, molesto pero mas era su dolor de verte con otro. Corrió al despacho no para darte dolor, si no para no verte mas, sabia que si se quedaba no podría controlar su rencor hacia ti y prefería dejar las cosas asi por el momento. Se dejo caer recargado en la puerta, sentado flexionando sus rodillas, recargo su nuca en la puerta y cerro sus ojos dejando las lágrimas caer, mientras te escuchaba sollozar del otro lado golpeando para que abriera. Pero no lo haría por más que quisiera, no lo haría. No hoy. O quizás no ahorita.

Los minutos fueron largos llegando a eternos y no te rendías, golpeaste la puerta con todas tus fuerzas hasta que tus brazos se cansaron. Lentamente con lagrimas cayendo de tu rostro te fuiste dejando caer recargándote en la puerta, la parte lateral de tu frente quedo recargada en ella mientras rogabas por que se abriera.

Tu: bill…por favor….abre….-voz baja y triste- tenemos que hablar…..por favor…..

Pero no paso nada. Tiempo después mejor dicho horas después, tus lagrimas se había secado en tus mejillas dejándolas algo frescas, no hacías mas que mirar hacia la nada aun sentada en el piso y recargada en la puerta. Samanta, Irene y el señor Esteban esperaban en las escaleras. Todo estaba en silencio y nadie quería decir nada.

Sentía como mi respiración se calmaba de nuevo, aunque de repente daba grandes suspiros intentando recuperar el aliento. Ya no sentía dolor en mis brazos pero sí tenía un tremendo frió  no podía pensar nada por mas que lo intentara. Creo que en esos momentos no había nada que pensar, las cosas estaban hechas y nadie podía haber dado marcha atrás.

De pronto la puerta se abre lentamente dejando ver a un frió Bill, aunque tenia algo diferente. Su mirada se veía vacía y sombría como si le hubiesen robado el alma, ese brillo que tenían sus ojos se perdió.

Lo mire desde el piso para después levantarme a su altura, él tan solo mantenía su mirada, no parpadeaba.

Tu: que bueno que…
Bill: cállate –frio y serio-

Di un paso hacia atrás por miedo. Él avanzo hacia el pasillo y de ahí a las escaleras, los demás lo vieron pero no dijeron nada. Camine detrás de él hacia donde se dirigía  Nuestra habitación. Al entrar lo vi con varias maletas luego abrió nuestro armario y comenzó a sacar todas mis cosas.

Tu: BIIL! ¡¿Qué estas haciendo?! –sorprendida-

Pero no me respondió, tan solo siguió guardando lo  que podía. Estaba perpleja no sabia que hacer en esos momentos. Corrí hasta él para detenerlo pero lo único que gane fue que me empujara y cayera en la cama asustada de él.

Prosiguió con lo suyo. Mire el piso y se encontraban algunas pertenencias pero tal parecía que lo único que él quería era que me fuera. Tomó mi única maleta y me miro, yo no sabía que decir ni hacer, se acerco a mí y me tomo del brazo fuertemente.

Tu: ¡ suéltame! ¡ Suéltame!

Intente zafarme de su agarre pero era fuerte, bajamos las escaleras o bueno me obligo a bajarlas y todos nos miraron. Abrió la puerta y me dio un empujón quedando ambos afuera, coloco la maleta a un lado mío y me miro muy fríamente.

Bill: lárgate de aquí

No dije nada, tan solo lo mire. El corazón se me rompía aunque él no lo notara, mi cuerpo temblaba de miedo y quizás frió, pero no hice mas que mirarlo mientras los ojos se me cristalizaban.

Samanta: ¡(tu nombre)!

Ella quiso salir corriendo en mi auxilio pero Bill la detuvo, así como al señor Esteban e Irene.

Bill: esta totalmente prohibida la entrada de esta mujer a mi casa ni tampoco quiero que la mencionen, todos fingiremos que no la conocemos y no quiero que vuelva por aquí. –decidido-

Dio media vuelta y cerro la puerta con todos adentro, lo mire aun en el mismo lugar como un perro vagabundo esperando ser recibido, pero él no hizo mas que mirarme por sobre el hombro (es un decir) frió y sin escrúpulos esperando a que me fuera. Baje lentamente y tome mi maleta, una de mis manos se encontraba con el puño cerrado en mi pecho debido al miedo, camine lentamente hasta mi auto y subí mis pertenencias . Luego subí yo y después de unos segundos me fui de ese lugar. No tenia a donde ir ni con quien, no quería molestar a nadie ni tampoco quería que se enteraran de mi pelea con Bill.

Aunque sabia que me merecía ser señalada como una adultera (alguien que engaña a su pareja).
Conduje sin rumbo hasta llegar a un parque, me senté mirando las estrellas pensando que si no hubiera cometido esa estupidez ahorita estaría durmiendo en sus brazos, sintiendo su aroma o quizás entregándome en cuerpo y alma a él. Mientras le susurraba un te amo muy puro desde mi corazón y sus brazos me protegerían en vez de dañarme como lo había hecho. Pero todo quedaba en un “hubiera” y como dice el mundo “el hubiera no existe”…




Wow..¿que les parecio? :D aahh?? que opinan?. Muchas gracias por su apoyo. A la chica que me dijo de la cancion de Dulce Maria pues sí la escuche y tienes razon >.<!! tiene mucho que ver con la fic jeje pero pues no me cae bien ella :/ ni cuando estaba en rebelde, no soy muy fan de la musica en español, aunque aun así estuvo genial escucharla, gracias C:

Bien no se si sea buenas o malas noticias, en primera me tengo que mudar de casa (de nuevo) y pues me ha compllicado mucho las cosas :/ pero en fin. La otra noticia es que estos ya son los ultimos capitulos de esta fic, osea que esta pronta a llegar al final :S pero aun faltan cosas por decirse, so don't worry girls ^^

las quiero muchachonas guapetonas :3 gracias por los comentarios, espero verlas pronto. Bye!! <3

11 comentarios:

  1. Hey Gracias por subir!!

    Y si este era el cap q estabamos esperando hace mucho tiempo, se siente horrible, pero la verdad es que esas son las consecuencias de la mentira, no puedo decir o ponerme de parte de ninguno de los dos!!!

    aashhh que situacion, esperemos a ver q pasa!!!

    Y bueno esta historia me encantaba!!! :) y se q tenes tus razones para no poder subir muy a menudo!! Pero aveces pierdo el hilo de la historia!!

    Gracias lo haces muy bien y bueno esperemos q ya vengan los prox cap!!

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  2. me dio tanta pena... pero no me gusto como bill me trato fue muy brutal pero pobre el esta dolido... me ecanta tu fic eres muy buena y sube pronto no tardes =)

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. Agh! Maldita sea: me has echo llorar con ese capítulo. Creéme que mientras lo leía escuchaba una canción que le puso el sentimiento (¿Y cómo es el? de Marck Anthony): me llegó hasta lo más profundo de ese órgano vital llamado corazón. Sí, se ve muy sentimental, pero en serio me llegó.
    Aghh! Yo estoy segurísima de que la culpableha sido Roxana y su perra fiel. Lo sé! :@

    Creo ni podré dormir hoy: quiero saber que sigue. Ojalá puedas subir pronto.

    ¿Harás segunda temporada? No, ¿cierto? Bueno.. Espero que el final no sea tan.. malo, porque sí me corto las venas xD.

    Cuídate. Miiiil bendiciones. Adiós u.u

    PD: SÍ ME LLEGÓ TU CAPÍTULO! u.u
    PD2: perdón por lo de arriba: hice un error de dedo xD ¬¬.u.u

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  5. no me gusto la manera en que reacciono Bill :( sube el proximo cap. pronto porfis pero que Bill ya no sea tan malo porfa es que eso me pone muy triste :(
    amo tu fic <3

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  6. estoy llorandoo, sube pronto porfis, y si la terminas has segunda temporada porfaaaa

    pd: voy a dormir llorando esta noche xd

    amo tus fics son las mejores y si puedes tambien sube cap, en garras de sangre :D

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  7. O_O wao no sabia que pasaria todo esto, no se que decir...

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  8. Bill no..no! Hagas esto por favor escuchala no cometas otro error porfavor...favor...como como se entero qien selasdio..xque xque cuando todo iva bien cuando estaba convenciendose de dcir la verdad hacen eso..Argg "Tn" lo as arruinado TODO! Todo'..bill me a veis dado mucho miedo eres irreconosible le le pegaste tu' yo no te crei capas pero no te culpo es la culpa d ella x no averte dicho nada cuando se devio...EVAA DIOS ME ISISTE LLORAR A MARES DIOS EN SErio me llego al Alma;-( espero subas pronto cap qiero saber qe aran los 2 con este pleito!ME GUTO el capi..mucho:) besos cuidate!c:

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  9. :'( Porfa has otra temporada y no dejes de escribir porfiis!! me llego al corazon este cap
    :') Bill porque raccionaste asi?? :( Continuala Eva

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  10. ;O este capitulo me llego al corazon ;C las llore todas.... me dio pena como reacciono bill, el debería escucharla ;c aunque ella aya cometido el error ;c pero debe saber toda la historia u.u

    porfaaaaaaavor sube luego cap. porque quede muy metida en la fic... empeze a leerla ayer y ya llegue al final *---* es que es muy buena, igual que las otras fic's

    BLESS <3' ... Carolina ;3

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  11. T^T qe tristee! no qiero qe este final sea triste D: porqe ahi termina mi vida okno pero igual seria fome :l
    porfavor sube pronto qe me mata la curiosidad de saber qe viene >u<
    cuidate y no te demores mucho ¬w¬
    atte:nacha

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